Nace nuestra primera colección de vinos Bella Pilar, que llega con fuerza al mercado para cautivar todos tus sentidos. Rinde homenaje a las mujeres de nuestra familia y nace para representar a todas aquellas personas que se sienten libres, que quieren bailar, compartir, jugar y sobre todo disfrutar de tiempo de calidad con personas que suman.

Son vinos jóvenes y con personalidad que animan a vivir el momento y celebrarlo de la mejor manera, compartiendo un vino de gran calidad. Son cinco variedades distintas y únicas, que llenan de emoción cualquier encuentro. Aromas limpios, singulares, diferentes, juveniles y atractivos que dejan huella, convirtiendo los mejores momentos en recuerdos imborrables.

Bella Pilar quiere fomentar el slow moment y el carpe diem, es decir, vivir cada instante de forma especial. Por eso ha creado un packaging único en el mercado, que permite que el usuario interactue con la botella a través de su etiqueta. En su reverso podrás ver como baja el nivel del vino y apuntar cómo te sientes, qué estas celebrando, qué te apetece hacer…

Dos variedades 100% orgánicas

Dos de estas cinco variedades son 100% orgánicas, elaboradas naturalmente y de forma sostenible, libres de pesticidas ni fertilizantes químicos sintéticos. Por un lado encontramos el vino tinto  Bella Pilar Tempranillo Petit Verdot, que evoca a ciruelas negras y moras, combinadas con notas balsámicas, así como sutiles notas de pimienta y especias negras. Es un vino joven, afrutado e intenso, que ofrece un balance perfecto de fruta y madera.

Y el segundo vino, 100% orgánico, es el Bella Pilar Sauvignon, un vino blanco ligero, transparente, con aromas de fruta tropical y con toques herbáceos más frescos. En boca resulta envolvente y aporta una acidez equilibrada y agradable.

D.O. La Mancha

Estos vinos cuentan con otra gran particularidad y es que tienen D.O La Mancha, la región vitivinícola considerada la más extensa del mundo y la que cuenta con más viñedos en toda Europa, con una superficie de casi 200.000 hectáreas. Su clima es continental duro y cuenta con tres mil horas de sol al año, lo que la convierte en un terreno ideal para el desarrollo de los viñedos, los cuales crecen en suelos calizos a 700 metros de altitud. Esta D.O. está representada por una figura icónica de la literatura española a nivel universal como es el ingenioso hidalgo Don Quijote, una figura representativa del vino español y del romance, mostrándose completamente enamorado de su querida Dulcinea.